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En cualquier momento se viene para Quito la película El Cantante, en donde Marc Anthony interpreta a Héctor Lavoe.  Para ilustrar al público Salsero de Quito, es importante que pongamos en su conocimiento lo siguiente.


SIPNOSIS DE LA PELICULA ¨El CANTANTE¨ - Según los Productores


El Cantante” celebra la vida y música del legendario cantante puertorriqueño de salsa Héctor Lavoe, un pionero del sonido y de la sensibilidad que redefinió la música latina de la década de 1960 y 1970.

Dirigida por León Ichaso, el filme es una labor de amor para sus estrellas Marc Anthony y Jennifer López, ambos nacidos en Nueva York y de ascendencia puertorriqueña. Llevada a la pantalla y producida por López, “El Cantante” presenta una era cuando un nuevo sentido de orgullo e identidad nacional echó raíces en las comunidades boricuas a través de Estados Unidos. La música de Héctor Lavoe es una banda sonora así como una afirmación de ese despertar y esa música transcurre alegremente en “El Cantante”.

En un período que cubre desde 1960 hasta 1980, “El Cantante” muestra el rápido ascenso de Lavoe al éxito y a la fama, como un artista que combinó la tradición puertorriqueña con la modalidad callejera, la emoción desnuda con el realismo crudo. La película revela al cantante no solamente como un arquitecto de la salsa, sino como su alma, la clase de artista que fue Billie Holliday, Edith Piaf o La Lupe, seres que forjan una relación muy especial y profunda con su audiencia. Amor, dolor, alegría, orgullo, tristeza, resistencia: el cantar de Lavoe contiene esa realidad cruda tal como la conoce el pueblo y la conoció el mismo.

Herido Willie Colón – Reacción de Willie, luego de ver el enfoque de la película sobre la vida de Héctor Lavoe
•    Tras ser presentado en “El Cantante” como adicto a las drogas y al sexo.
María Dávila, la primera esposa de Willie Colón y quien fue testigo de sus días de gloria junto a Héctor Lavoe, salió en defensa hoy de su imagen por entender que es mancillada en "El Cantante", filme que la semana pasada dominó la taquilla en Puerto Rico.
"Me siento defraudada porque no le dieron el papel que se merecía. Ese sueño no era de Héctor nada más. Era de Willie, quien fue el creador de todo, desde que se conocieron en el teatro público de El Bronx, cuando Willie ya tenía su orquesta", dijo la señora Dávila, casada durante diez años con Willie y quien se desempeña como dueña y administradora de una empresa distribuidora de productos de mantenimiento para la industria farmacéutica.
En particular, lamenta el perfil de adicto a las sustancias controladas y al sexo que se presenta de Willie Colón. "Nunca estuvimos involucrados en cuadros sexuales. Es ofensivo porque Willie y yo somos profesionales, aparte de que éramos un matrimonio serio", dijo Dávila.
María dijo que los productores le enviaron copia del libreto a Willie para que lo corrigiera y después que se lo devolvió jamás se comunicaron con él. "Me dijo que se siente muy herido.
Después que les devolvió el libreto, jamás se comunicaron con él, no usaron nada, aparte de que me dijo que no lo invitaron a la premiere de Nueva York ni a la de Puerto Rico", agregó Dávila.   

Mi opinión sobre El Cantante
Escrito por: Jaime Torres T.  Autor del Libro Cada Cabeza es un mundo.

A pesar de las críticas de los familiares de Héctor Lavoe y de artistas como Cheo Feliciano, Ismael Miranda,  Bobby Valentín, Domingo Quiñones y Luis “Perico” Ortiz, se debe reconocer el esfuerzo de Jennifer López y Marc Anthony en la producción del filme “El Cantante”, dirigido por Leon Ichaso.
Jennifer es una actriz de fama y prestigio internacional, y a donde se exhiba la película y trascienda su promoción se conocerá un poco del Jibarito de Machuelitos, el mítico Héctor Juan Pérez Martínez.
La base del filme son las narraciones, de manera  retrospectiva, de Nilda Georgina Román, su temperamental esposa Puchi, que presuntamente negoció la historia con David Maldonado, uno de la decena de promotores y representantes artísticos que asistieron a Héctor Lavoe durante su trayectoria.

Es la versión de Puchi y como tal, el resultado lamentablemente es un filme de un argumento unidireccional, con  lagunas, incongruencias y un enfoque, demasiado sensacional, a la adicción a la heroína de El Cantante de los Cantantes.
En ese sentido, coincidimos con los planteamientos que días atrás, en la conferencia de prensa de la gira de conciertos en tributo a Lavoe, formularon su hija Leslie y los cantantes Cheo Feliciano, Domingo Quiñones e Ismael Miranda.
Asistimos a la premiere y la verdad es que desde el saque; desde las primeras escenas; nos presentan a un Lavoe arrebatado con heroína en el  interior de una limusina y a quien Puchi despierta al introducirle cocaína por la nariz. Entonces sube al escenario...
La misma Puchi también es presentada en el filme como una tecata; adicta a la cocaína y una mujer sexualmente insaciable que, incluso, está dispuesta a compartir una aventura sexual con personas de su mismo sexo.
A Héctor lo presentan como el hombre que sólo puede funcionar como amante bajo los efectos de las sustancias; lo proyectan como un tipo violento y maltratante que le pegaba a Puchi y como un irresponsable con su hijo Tito.
Leslie y la hermana mayor de Lavoe, Priscilla, lamentan que se omitieran detalles de su vida personal, como su trasfondo sociocultural; sus oficios como pintor, mensajero y obrero en una fábrica de sillas a su llegada a Nueva York y sus sentimientos como padre de José, Leslie y Tito, el único de sus vástagos presentado en el filme, pero en una situación de absoluto descuido y abandono emocional.
Los antecedentes del fenómeno sociocultural de Héctor Lavoe se encuentran en el arrabal Machuelitos de la Cantera de Ponce; en barriadas como Bélgica donde doña Monse lo acogió como su nieto; en el residencial Dr. Pila; en los cañaverales aledaños al Río Portugués y en los cafetines de los barrios ponceños, donde descubrió el cancionero romántico y afrocubano de mediados de los 50; el repertorio de los rosarios, las fiestas de cruces y los velorios a los Tres Santos Reyes y las décimas de Ramito, Germán Rosario, Chuito el de Bayamón, Germán Rosario y otros trovadores de la ruralía.
Pero los productores de “El Cantante” ni siquiera rodaron en la Perla del Sur.
A través del filme, que al inicio aclaran que es basado en la vida real, hay varias incongruencias, como la correspondiente a la del concierto del sábado 25 de junio de 1988, en que presentan a Héctor cantando “El día de mi suerte”, bomba estampada en el elepé “Lo mato” de 1973 que no interpretó esa noche y que, al igual que “Aguanile”,  no cantaba en sus conciertos desde su separación de Willie Colón.
La noche del 25 de junio, día del cumpleaños de Puchi, lo presentan lanzándose del noveno piso del Hotel Regency inmediatamente después de su llegada del concierto suspendido, cuando su intento de suicidio ocurrió al día siguiente, en las primeras horas de la tarde, tras una discusión con su mujer.
De Héctor, el hombre que siempre cedió gratuitamente su talento en eventos a beneficio de causas sociales;  el padre que acompañaba a Tito a correr motoras; el tipo que era un desastre manejando sus autos; el hermano que nunca se olvidó de Norma, Priscilla, Pito y Luisa; el 'entertainer' que imitó a la perfección a Tito Rodríguez, Daniel Santos, Vicentico Valdés y otros cantantes y el ciudadano que respaldo económicamente iniciativas como la de la Liga de Softball Roberto Clemente; no se documentó nada en el filme de David Maldonado y Leon Ichaso.
Pero, claro, es posible que todo eso Puchi lo desconociera.
Lo que sí conoció muy bien es que tras su intento de suicidio apenas la historia comenzaba. El filme termina con esa nota, pero Lavoe vivió su más terrible calvario cuando sus seres queridos lo abandonaron; cuando flagelado por el Sida aceptó cantar a cambio de una centavería y cuando, sin poder sostenerse de pie, Ralph Mercado y su promotor Héctor Maisonave lo exhibieron en eventos como el de la Fania All Stars en el Meadolawlands, explotando su nombre como imán taquillero en sus promociones.
Lo más triste de Héctor Lavoe fue su abandono en la etapa terminal del Sida. Con Tito Nieves y el fotoperiodista Doel Vázquez lo encontramos solo en su apartamento en Queens, Boulevard.
Allí lo visitó el joven Jorge Pérez, quien lo halló sumido en su miseria humana. Pérez lo bañó y lo trasladó a un sanatorio de enfermos de Sida en la Florida, a donde el músico David Lugo lo fue a buscar para continuar viviendo de su fama.
Lo que más duele es que Héctor Lavoe fue explotado por la misma industria. Y hoy a algunos les duele que Leslie, Cheo, Ismael, Domingo y otros sean sinceros; primero con sus conciencias y segundo con la memoria del artista, y objeten el sensacionalismo del filme.
Debemos reconocer, no obstante, que la película, cuya premiere fue celebrada el pasado lunes 23 de julio en el Teatro Raúl Julía del Museo de Arte de Puerto Rico, es otra contribución al desarrollo del cine puertorriqueño, pues parte fue rodada en escenarios de La Perla y el Viejo San Juan, con la intervención de talentos del patio, como Domingo, Ismael, Obie Bermúdez, Edwin Colón Zayas y otros.
Me gustó la fotografía. También la partitura de Andrés Levin y la interpretación de la orquesta de Sergio George de los arreglos originales de Willie Colón.
Pero la insistencia en las drogas nos satura y empalaga; y es tal la carga negativa que llega un momento en que quisiéramos que termine la película.
Respecto al repertorio, se debe aclarar que “Escándalo” de Rubén Fuentes no fue parte del cancionero de Lavoe y que, a medida que se desarrolla el largometraje, extrañamos temas como “El Todopoderoso”, “Canto a Borinquen”, “La fama” y “Loco”, en el que afirma que aunque le critiquen porque "se toca", no le hace daño a nadie.
En Estados Unidos serán muchas las personas que se sentirán atraídas por Jennifer y Marc. De seguro desbordarán  las salas de cine curiosas por conocer la historia de El Cantante de los Cantantes.
No hay duda de que conocerán el perfil de un intérprete "sui generis", como decía Tite Curet, y de un talento extraordinario, pero también -conforme a la producción de David Maldonado y a la dirección de Leon Ichaso- a un vicioso inescrupuloso, macho maltratante y padre irresponsable llamado Héctor Lavoe.


Después de todo, Hollywood es Hollywood.